Propuestas
I. Diagnóstico general del sistema electoral y el sistema político peruanos
En general, nuestro sistema político sufre una crisis de gobernabilidad acompañado de una reducida legitimidad del sistema democrático.
En este contexto, el Jurado Nacional de Elecciones también se encuentra afectado. El diseño constitucional que establecía que las decisiones del JNE no podían ser revisadas por el Poder Judicial ha sido modificado por el Tribunal Constitucional. En la actualidad, las decisiones del JNE pueden ser cuestionadas a través de los procesos constitucionales.
Así, se constituye un nuevo escenario cuyas reglas no están claras del todo. Empero, no solo eso, el sistema electoral se encuentra afectado por diversas denuncias que han dañado su imagen y ponen en duda su capacidad para llevar a cabo elecciones libres y limpias.
En consecuencia, creo que podemos coincidir, dado el presente escenario, en que la función del representante del Colegio de Abogados de Lima no puede ser meramente decorativa. Por el contrario, se requiere ahora más que nunca que el miembro del Pleno del Jurado Nacional de Elecciones, elegido por los letrados, se constituya en una garantía de elecciones libres y limpias.
II. Propuestas concretas
1. Compromiso institucional con el CAL y el JNE
Tengo claro que asumo compromisos con dos instituciones: el CAL y el JNE.
Respecto del CAL, algo consustancial a la representación es la rendición de cuentas. En ese sentido, ofrezco la presentación de informes bimensuales y anuales, los que haré de conocimiento del gremio y de la ciudadanía en general.
Con relación al JNE, la función jurisdiccional implica imparcialidad y revisión responsable de los casos sometidos a juicio del Pleno del JNE. Además, es necesario fortalecer la gestión del JNE y de todo el sistema electoral, a lo que me abocaré con mucha responsabilidad.
2. Garantía de elecciones limpias: fallos imparciales y correctos. Cero corrupción y favoritismos
Los sistemas electorales, como el que tenemos en el Perú, responden a un diseño constitucional de los pueblos centroamericanos y sudamericanos. En EE.UU. o en el Reino Unido no hay órganos electorales semejantes. Ellos, desde hace poco tiempo, han constituido comisiones electorales para organizar sus elecciones; empero, no cuentan con las competencias que nosotros les asignamos a nuestros organismos electorales.
Además, el Perú tiene un diseño constitucional muy particular del sistema electoral. Como indiqué antes, en un inicio el diseño constitucional contemplaba un Jurado Nacional de Elecciones cuyos fallos no podían ser cuestionados ante el Poder Judicial. Si bien este aspecto ha sido modificado por el Tribunal Constitucional; sin embargo, el JNE mantiene otras competencias que lo convierten en un órgano muy poderoso.
En ese sentido, el sistema electoral, que cuenta con competencias muy potentes y con un apoyo presupuestario sólido, carece de excusas ante la posibilidad de que no lograr ofrecer a la ciudadanía unas elecciones libres y limpias. Por mi1 parte, buscaré mantener el desempeño de siempre, al margen de la corrupción y el favoritismo, pero con mayor celo debido a la importancia y la trascendencia social del cargo al que aspiro.
3. Fiscalización de los procesos electorales a cargo de la ONPE
La función de fiscalización es una de las principales competencias del JNE. Se constituye en un soporte de su principal función que consiste en la resolución de las controversias en materia electoral.
Y, asimismo, no cabe duda que uno de los principales objetos de la función de fiscalización es la organización y la realización de los procesos electorales a cargo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE). Considero que esta función, realizada por la Dirección Nacional de Fiscalización y Procesos Electorales del JNE, debe ser fortalecida y asumida con mayor responsabilidad.
4. Fortalecer y masificar la Educación Cívica y Electoral
El desarrollo y la mejora de la Educación es una de las principales tareas que tenemos pendiente como sociedad. Una educación deficiente promueve las condiciones de desigualdad y profundiza el desencuentro de los ciudadanos, además que se constituye en un elemento que limita el desarrollo de nuestra nación.
La educación cívica y electoral es parte de la tarea educativa general. Además de ser muy importante para legitimar el sistema democrático, reitero que el valor del sistema democrático consiste en que se fundamenta en la libertad y la igualdad de todos los ciudadanos. Este fundamento ideológico debe ser asumido por todos nosotros en la medida en que no estamos dispuestos a ser tratados en forma desigual o restringidos ilegalmente en nuestra libertad o derechos.
Entiendo, que el área educativa, a cargo de la Dirección Nacional de Educación, Participación y Formación Cívica Electoral del JNE, debe demostrar que puede obtener un mayor impacto por sus actividades de educación cívica y electoral. Va mi compromiso para impulsar dichas actividades y lograr un impacto efectivo y verificable sobre el sentimiento democrático de los peruanos.
5. Política de puertas abiertas: acceso a entrevistas con agenda pública
La mayor parte de mi trayectoria profesional la he desarrollado como funcionario público, pero también me he desempeñado como abogado en el sector privado. Así, he experimentado las deficiencias de nuestro sistema jurisdiccional: la demora, la desidia, la tardanza e incumplimiento de los horarios establecidos, los tiempos muy reducidos para informar oralmente, la falta de atención.
Me comprometo a implementar una política de puertas abiertas. Haré el esfuerzo necesario para que los abogados tengan la oportunidad de ser atendidos y escuchados. Entrevistas que serán debidamente registradas en cumplimiento del deber de transparencia.
6. Reducir el gasto en el sistema electoral
El costo de las elecciones ha ido en aumento. Esto podría ser normal si consideramos que la población aumenta al igual que el número de electores. Sin embargo, el costo por elector ha aumentado considerablemente. El costo del actual proceso electoral, por elector, alcanza S/ 77,69. El mismo cálculo para las Elecciones Generales de 2011 daba un costo por electoral de S/ 16.67.
Más aun, en la sustentación del presupuesto del sistema electoral, efectuada por el presidente del JNE ante el Congreso de la República, se solicitó S/ 4 390 000 000 (cuatro mil trescientos noventa millones de soles); esto es, más de US$ 1 302 000 000 (mil trescientos millones de dólares), para cubrir las elecciones generales, las elecciones regionales y municipales y las elecciones de jueces de paz.
Estoy convencido de que esos márgenes de gastos deben reajustarse. No solo es una obligación moral considerando las condiciones de necesidad que enfrenta la mayor parte de la población peruana, sino que también es una necesidad porque un gasto excesivo produce el rechazo de la población.
7. Mejorar la gestión del JNE
He tenido la oportunidad de formar parte de la alta dirección del JNE (durante el periodo 2009 – 2012), actuando fundamentalmente como secretario general, lo que me permitió, junto a un equipo destacado, mejorar diversos procedimientos que se encontraban a cargo de la Secretaría General del JNE.
Si ustedes, colegas, me apoyan con su voto haré mi mayor esfuerzo para impulsar la mejora de otras áreas del JNE que no están bajo la dirección de la Secretaría General. Me refiero, por ejemplo, al Registro de Organizaciones Políticas, que últimamente ha enfrentado situaciones que han evidenciado que requiere reajustes urgentes; así como, la Escuela Electoral y de Gobernabilidad, llamada a cumplir un rol de mayor relevancia.
Mi compromiso
Actuar con ética, responsabilidad y vocación de servicio como representante gremial, garantizando decisiones justas, imparciales y orientadas al bienestar de todos los peruanos.
Contacto
Para dudas, sugerencias y apoyo electoral.
Email:
© 2026. All rights reserved.
